martes, septiembre 20, 2005

El ensayo que escribí para la "generacion Bicentenario"...

Viejos tiempos... Leia un comentario de un camarada en donde me plantea que con 18 años tiene todo el animo de cambiar las cosas...
No saben lo que me alegro por él, tener el optimismo para hacer que el futuro de los demas cambie...

De ahi me acorde de esto... un articulo que escribi hace ya 3 años...
Prefiero que lo lean y saquen sus conclusiones...

PD:
  • menciono varias cosas que de a poco se han ido cumpliendo...
  • la conversacion con Bitar.. jajaja es anecdotica, poco despues que envie esto a Bitar lo hicieron Ministro de Educacion.. las vueltas de la vida
  • subliminalmente se notaba mi vocacion en el articulo... era verdad que no estaba estudiando Derecho por $ sino por verdadera vocacion de servicio... que ahora se ve reflejada en Trab social
  • se suponia que el articulo era mas largo, pero por ahi "algunos" lo tijeretearon... publico lo que encontre..
  • aun estoy esperando que publiquen esto... se suponia que ese era el premio, pero solo esta en la pagina del CED http://www.ced.cl/

"Creo que para empezar este ensayo, hay que tener presente una cosa...
2010... año del bicentenario... no será que hay veces en que no nos damos
cuenta de lo que en realidad seremos en ese año?...


2010... recién voy a tener 26 años, y Dios quiera que me dé la gracia de tener aunque sea a la Sofía Isidora, chiquitita... indefensa ante el mundo...

Dios mío, ¿qué le puedo ofrecer a mi hija?

Por mientras puedo soñar con ese futuro que quiero, tanto para mí como
para los que vendrán, o para los que serán, algún día mis hijos.
Después, en el 2012 o en el 2015 van a estar el Michael Andrés y la Camila Ignacia...


Como me gustarían que crecieran en un mundo en el cual, pudieran pensar y aprender... quisiera una educación mas justa, en la cual no se diferencie de los famosos municipalizados y particulares que marcaron gran parte de lo que ahora es mi vida, la vida de una adolescente de 18 años... (y lo más anecdótico de todo esto, que esta “niña de 18” esté interesada en la política).

Me gustaría que mi hija, la Sofía Isidora, no tuviera que preocuparse por lo que va a ser su educación... que no tuviera que lidiar por una PAA, o SIES o PAT para poder ser lo que ella quisiera.

Como quisiera para ella, y también para los hijos de los demás de mi
generación y de las que son y las que vendrán, una educación que no diferenciara de que estatus social o de que parte eres, una educación en donde hubiera igualdad de oportunidades.


He crecido en un familia que ha estado todo su tiempo pendiente de la
educación. Mis padres trabajan en escuelas en donde los recursos, aunque sean muchos, siempre son escasos a las necesidades de los niños, que provienen de familias con 7, 8 y hasta 10 o mas hermanos, en donde los padres ganan $150.000 mensuales, y que a veces, tiene que lidiar, teniendo algunos, varios subsidios entregados por las municipalidades o el gobierno, para poder darles de comer a todos ellos.


Como ellos van a poder tener derecho a una educación, si en la cual, nos
damos cuenta que en la práctica, la educación esta vetada a quienes tienen ingresos suficientes para poder pagar una carrera que a veces, fácilmente llega a mas de $100.000.


Como poder pensar en una educación justa e igualitaria para todos, pues,
viendo la posibilidad que se abre con un nuevo proyecto de ley que otorgue a las universidades privadas, centros de formación técnica e institutos profesionales, las mismas garantías de poder postular a créditos, para que después que sean profesionales, poder pagar en parte su carrera. Pero acaso no nos hemos preguntado de lo que pasa con todos esos jóvenes que quedaron fuera del sistema de educación superior.


Lo ideal, para mi parecer, es que todos tuviéramos acceso a tener un titulo o algo que nos asegure tener trabajo para poder brindarles un mayor futuro a nuestros hijos.

Como dato anecdótico, un día tuve la oportunidad de hablar con Sergio Bitar, militante del PPD, y entre una de mis inquietudes que le planteé fue la de la educación... ¡como poder pensar, por Dios, en que como propósito para el 2010 que cada familia tenga un computador conectado a Internet, siendo de que no tiene ni siquiera para comer! Como puede ser esa idea, y lo cual le di a conocer mi malestar a don Sergio, que no entro en razón, si, conociendo la realidad que enfrentan las familias del colegio en donde trabajan mis padres, no tiene ni siquiera la oportunidad de un trabajo digno, que le dé de comer a sus hijos.

Algunos tienen suerte de tener algún que otro beneficio para obtener una
beca, pero aquellas personas que no tienen los medios ni las condiciones ni las mismas oportunidades que tienen unos pocos, se quedaran fuera de obtener una educación, o igualdad de oportunidades.


Estamos viendo, en este hoy, que en la sociedad que vivimos, no todos
tienen derecho a la educación, que a no todos se les cumple sus derechos
fundamentales y esenciales a una persona.
(en otras palabras, a mi parecer, se están vulnerando los derechos que cada persona, que pronuncia “el derecho a la educación, al desarrollo pleno de la persona en sus distintas etapas de su vida”)


Nuestras anteriores generaciones tuvieron la oportunidad de estudiar sin
tener que preocuparse por un arancel que pagar, por una educación a la que “podrían” aspirar a un sistema que les garantizara su pleno desarrollo.


No me gustaría que la Sofía Isidora tuviera que vivir lo mismo que pasé yo.

Me gustaría que mi hija pudiera conocer y aprender toda la cultura que ella quisiera, y que a la vez, le enseñe a tener una mentalidad mas abierta, que no tenga que lidiar con la xenofobia, la discriminación de todos los tipos...

Es común ahora, ver como nosotros, a veces, seamos tan cerrados de
mente, que no quisiéramos reconocer la condición del que esta al lado nuestro.


Hablando con algunas personas, me he podido dar cuenta que, a veces, nos molesta el tener que dejar lo que somos para poder sentarnos y conversar.

Siempre andar sacando en cara el “de donde somos”, “en donde vivo”, el
“que hago”, el “mis amistades son tal, y tal, y tal persona”, etc., etc., etc.

Me gustaría que en el 2010, en ese mundo en que mi hija va a nacer y
después crecer, no tuviera que preocuparse por eso. Es mas, me gustaría que empezara, desde ahora, lo que fuera sacarnos las máscaras de todo lo que a veces creemos ser, pero también empezar a cultivar una mentalidad mas abierta, para que podamos entender la realidad el otro, del que esta al lado y mas allá de nosotros, para aprender de sus problemas y hacerlos a veces nuestros, porque, si queremos actuar en política, tenemos tener en claro que no solo están nuestros problemas, si no que están los de la gente que si lo necesita, y que tenemos que
actuar por ellos, y no por beneficio de nosotros.


Como poder enseñarle a mi niña, lo que hicieron tantos hombres después de 17 años, en los cuales, los hombres y mujeres sufrieron, no podían hablar, no podían decir lo que en realidad sentían... como poder contarle que esos años, tantos hombres y mujeres murieron por que no se le respetaron sus derechos. No quiero que mi hija sufra lo mismo que sufrieron tanta gente que eran de esa época...

Como me gustaría que mi hija, cuando sea mas grande, diga con propiedad “yo se lo que en realidad pasó en todos esos años de dolor, que a mi no se me veto la verdad, no se me ocultó lo que pasó, al contrario, sé que hubieron torturas, que hubieron muertos, pero que también hubieron personas que lidiaron contra ese régimen de facto, y que lograron la libertad.

“Sé lo que pasó un día 5 de octubre de 1988, sé que se dio paso a la
democracia, y que gracias a esos hombres y mujeres puedo tener lo que ahora tengo, mas libertad de expresión, que haya igualdad ante las personas y que se respete mi libertad de conciencia.”

Me gustaría que mi hija creciera, que fuera escuchada por los demás... que hubiera una sociedad que creciera en el respeto.
Me gustaría para ella una salud mas eficiente, que no se diferenciara tanto entre la salud publica que de la salud privada.

Me gustaría darle muchas cosas a mi hija, pero no sé si en realidad pueda
darle todo eso... no sé si voy a estar con un trabajo que me asegure todas las garantías para que mi hija pudiera crecer... tampoco sé si en realidad, voy a estar viva para ese año...


2010, año emblemático para nuestro país. ¿Será que en ese año le
habremos ganado a la pobreza? Porque me gustaría que en este mundo tan globalizado que vemos, y que se nos esta viniendo encima, en Chile se radicaran todos los campamentos, que a los que denominamos “pobres” tuvieran un lugar digno en nuestra sociedad. De que nos vale darle una mediagua ahora para que el próximo invierno, tengamos que ir a socorrerlos?.

No quiero fijarme en cifras ni en porcentajes de crecimiento en la economía, ni hacer un balance en forma cuantificable de lo que podríamos soñar en el 2010, pero si tengo un sueño un poco utópico de lo que podríamos ser como país para esa fecha, el año del bicentenario.

Retomando el tema de los pobres, como poder hacer para que ellos no
tengan que sufrir tantas desigualdades. Retomando experiencias de trabajos voluntarios, en donde con todos mis compañeros de curso se nos remecieron los corazones y nos brotaron una que otra lagrima, pensar como puede existir tanta miseria en un país que se muestra al siglo XXI.

Como poder lograr una igualdad real y no aparente de las personas.

En una conversación que tuvimos en la primera sesión del diplomado, junto con el Sacerdote Jesuita, Padre Jorge Costaduat, llegue a la conclusión personal que no somos lo suficientemente capaces de enfrentar el problema de la pobreza en su real dimensión. No podemos seguir con hablar de la pobreza y la pobreza, si en realidad no asumimos un compromiso real para poder abolirla. No es necesario que seamos grandes o influyentes personalidades, (ser fulano de tal o de tal) o
que tengamos numerosos recursos para poder trabajar este problema a fondo. Por que no asumir un compromiso de igualdad, de apoyo, a quienes tengan esta desventaja, y trabajar con y para ellos.

El Padre Alberto Hurtado, una de las grandes personas que nos influye en nuestro pensamiento humanista cristiano dijo en su oportunidad que había que trabajar con los pobres, sentir lo que ellos sienten, y ver a Cristo en ellos. Ellos son la luz que nos tiene que iluminar el camino hacia nuestro trabajo, cualesquiera sea que queramos emprender en el 2010 hacia adelante. Porque no solo hay que trabajar en política por el que te va a dar un voto, que es el publico a quien tu te dedicas, si no que también, hay que trabajar realmente con quienes lo necesitan,
con los niños, los pobres, los necesitados, con las mujeres, en fin, con toda la sociedad.


Pero no olvidemos también que la palabra pobreza no solo depende del
carácter material que le pongamos. También no nos debemos olvidar, como dice la Biblia, de los “pobres de espíritu”,... "

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